Era como una de esas escenas de una pelicula antigua en la que el marinero vé a la chica al otro lado de la pista de baile, se vuelve hacia su colega y dice:
Aprended pues de esta historia a no temer los frutos del pasado, sino más bien a mostraros circunspectos en el futuro, para que aquellas viles pasiones por las que nuestra familia tan gravemente ha padecido no vuelvan a desatarse jamás para conducirnos a la perdición.
Que no queda ni un poquito de todo lo que un día fue <<amor>>, es cuando empiezas a buscar defectos, y te sientes bien y mal a la vez haciéndolo, porque sabes que me haces daño, pero que si no lo haces yo seré mas feliz que tú. Y eso para ti no suponía un problema antes.